sábado, 23 de noviembre de 2013

¿Cómo tomárselo cuando se escuchan voces?


Título original: The Voice Inside © The Voice Inside.
 Paul BAKER 1999  E-Mail: P.cbaker@ctv.es
  
Hablemos
         Es completamente cierto que para los escuchadores de voces, el simple hecho de hablar al respecto de sus voces puede ser de gran ayuda. Para permitir a cualquiera entablar un diálogo con las personas que escuchan voces, os proponemos pasar revista a sus aspectos más importantes.

 1. La discusión está abierta
         Las personas que escuchan voces tienen a menudo la impresión de estar confrontadas a otro mundo, un mundo que las desborda y que acapara toda su atención. Su capacidad de razonar puede estar temporalmente cegada, por lo menos al principio, y serles imposible la tarea de encargarse normalmente de sus ocupaciones de la vida corriente, puesto que están trastornadas por esta experiencia, al mismo tiempo conturbadora y perturbadora.
         Cuando se intentan controlar estas experiencias, el mejor medio para poner orden es hablar abiertamente con otras personas. Es sobre todo la comunicación la que ayuda a las personas implicadas a aceptar el fenómeno de las voces; con ella retoman la confianza, se sienten menos aisladas y reanudan la conexión con el mundo que las rodea. El intercambio comunicativo entre escuchadores de voces ofrece la posibilidad de compartir experiencias, hablar un mismo lenguaje y aprender los unos de los otros.

 2. Reconociendo patrones. Descubrir una trama
         Para las personas que escuchan voces, es muy importante el que puedan tener la ocasión de discutirlas, de la misma forma que se discute corrientemente sobre las malas relaciones con la familia. Con el tiempo, se hace posible entonces discernir sus malas pasadas tanto como sus lados simpáticos, e identificar las tramas características de sus intervenciones en situaciones dadas. En los casos en que se conoce que las voces se manifiestan en presencia de ciertas situaciones similares, tal conocimiento de causa es positivo para prepararse para una respuesta adecuada.

3. Calmar la angustia
         La mayoría de las personas que escuchan voces se imaginan, al inicio, que tal cosa sólo les ocurre a ellas. La experiencia es angustiante y desagradable y les inspira sentimientos de vergüenza o miedo a volverse locas. Bajo el golpe de la angustia, tienen tendencia a evitar las situaciones que puedan favorecer la percepción de voces y este rechazo bloquea seriamente su apertura al mundo. Ciertos escuchadores de voces, por ejemplo, son incapaces de entrar en un mercado o participar en fiestas. Tal vulnerabilidad restringe, como un pesado fardo para la persona, su libertad de movimientos y frecuentemente las tentativas sistemáticas de esquivarla no hacen más que agravar el problema.

4. A la búsqueda de una aproximación teórica
         Tanto los escuchadores de voces como los profesionales de la salud, desearían encontrar un modelo teórico que permitiera explicar el fenómeno de las voces. Una representación personal o cuadro de referencia particular podría ayudar a los escuchadores de voces a ver más claro entre las numerosas y múltiples explicaciones propuestas, ya sean psico-dinámicas, místicas, para-psicológicas o médicas. Sea cual sea la aproximación elegida, es indispensable recurrir a un inicio de explicación teórica para poner en pie un método personal eficaz, que permita llevarse bien con las voces. En tanto no se está en situación de poder revestirlas de una significación, es muy difícil establecer relaciones con las voces y reducir la ansiedad que provocan. Se puede afirmar que las tentativas destinadas a persuadir a la persona para que deje de intentar dominar el fenómeno, producen generalmente efectos negativos. Así es en el caso de las explicaciones que interpretan las voces como una manifestación de influencias electrónicas, por no citar más que un ejemplo. La explicación puramente biológica defendida por cierta psiquiatría, puede ser también decepcionante para los que desearían hacer frente al problema, dado que hace salir al fenómeno del cuadro de posibilidad de dominio, es decir, de un control personal.

5. Hacía la aceptación

         Cuando se ha decidido formarse, poco a poco, la propia opinión al respecto de este tema, después de sostenerse con firmeza hay un primer paso a franquear: Aceptar las voces como una parte integrante de uno mismo. Esta etapa no permite ningún rodeo y es también la más difícil de atravesar. (Continuará...)