¿Sabes que la recuperación es posible?
jueves, 28 de noviembre de 2013
lunes, 25 de noviembre de 2013
sábado, 23 de noviembre de 2013
¿Cómo tomárselo cuando se escuchan voces?
Título original: The Voice Inside © The Voice Inside.
Paul BAKER 1999 E-Mail: P.cbaker@ctv.es
Hablemos
Es completamente cierto que para los escuchadores de
voces, el simple hecho de hablar al respecto de sus voces puede ser de gran
ayuda. Para permitir a cualquiera entablar un diálogo con las personas que
escuchan voces, os proponemos pasar revista a sus aspectos más importantes.
1. La discusión está abierta
Las personas que escuchan voces tienen a menudo la
impresión de estar confrontadas a otro mundo, un mundo que las desborda y que
acapara toda su atención. Su capacidad de razonar puede estar temporalmente cegada,
por lo menos al principio, y serles imposible la tarea de encargarse
normalmente de sus ocupaciones de la vida corriente, puesto que están
trastornadas por esta experiencia, al mismo tiempo conturbadora y perturbadora.
Cuando se intentan controlar estas experiencias, el
mejor medio para poner orden es hablar abiertamente con otras personas. Es
sobre todo la comunicación la que ayuda a las personas implicadas a aceptar el
fenómeno de las voces; con ella retoman la confianza, se sienten menos aisladas
y reanudan la conexión con el mundo que las rodea. El intercambio comunicativo
entre escuchadores de voces ofrece la posibilidad de compartir experiencias,
hablar un mismo lenguaje y aprender los unos de los otros.
2. Reconociendo patrones. Descubrir una trama
Para las personas que escuchan voces, es muy
importante el que puedan tener la ocasión de discutirlas, de la misma forma que
se discute corrientemente sobre las malas relaciones con la familia. Con el
tiempo, se hace posible entonces discernir sus malas pasadas tanto como sus
lados simpáticos, e identificar las tramas características de sus
intervenciones en situaciones dadas. En los casos en que se conoce que las
voces se manifiestan en presencia de ciertas situaciones similares, tal
conocimiento de causa es positivo para prepararse para una respuesta adecuada.
3. Calmar la angustia
La mayoría de las personas que escuchan voces se
imaginan, al inicio, que tal cosa sólo les ocurre a ellas. La experiencia es
angustiante y desagradable y les inspira sentimientos de vergüenza o miedo a
volverse locas. Bajo el golpe de la angustia, tienen tendencia a evitar las
situaciones que puedan favorecer la percepción de voces y este rechazo bloquea
seriamente su apertura al mundo. Ciertos escuchadores de voces, por ejemplo,
son incapaces de entrar en un mercado o participar en fiestas. Tal vulnerabilidad
restringe, como un pesado fardo para la persona, su libertad de movimientos y
frecuentemente las tentativas sistemáticas de esquivarla no hacen más que
agravar el problema.
4. A la búsqueda de una aproximación teórica
Tanto los escuchadores de voces como los profesionales
de la salud, desearían encontrar un modelo teórico que permitiera explicar el
fenómeno de las voces. Una representación personal o cuadro de referencia
particular podría ayudar a los escuchadores de voces a ver más claro entre las
numerosas y múltiples explicaciones propuestas, ya sean psico-dinámicas,
místicas, para-psicológicas o médicas. Sea cual sea la aproximación elegida, es
indispensable recurrir a un inicio de explicación teórica para poner en pie un
método personal eficaz, que permita llevarse bien con las voces. En tanto no se
está en situación de poder revestirlas de una significación, es muy difícil
establecer relaciones con las voces y reducir la ansiedad que provocan. Se
puede afirmar que las tentativas destinadas a persuadir a la persona para que
deje de intentar dominar el fenómeno, producen generalmente efectos negativos.
Así es en el caso de las explicaciones que interpretan las voces como una
manifestación de influencias electrónicas, por no citar más que un ejemplo. La
explicación puramente biológica defendida por cierta psiquiatría, puede ser
también decepcionante para los que desearían hacer frente al problema, dado que
hace salir al fenómeno del cuadro de posibilidad de dominio, es decir, de un
control personal.
5. Hacía la aceptación
Cuando se ha decidido formarse, poco a poco, la propia
opinión al respecto de este tema, después de sostenerse con firmeza hay un
primer paso a franquear: Aceptar las voces como una parte integrante de uno
mismo. Esta etapa no permite ningún rodeo y es también la más difícil de
atravesar. (Continuará...)
viernes, 22 de noviembre de 2013
Escuchando voces inquietantes: Recursos y Estrategias para ayudarse a si mismo
By Patricia Deegan, Ph.D.
The following article has been translated by Carmen Amill and appeared in the Spring/Summer newsletter as "Hearing voices that are distressing":Self-help resources and strategies.
Yo he sido una escuchadora de voces desde mi niñez pero no fue hasta mi adolescencia que fui hospitalizada por escuchar voces inquietantes. Por muchos años me sentí aislada y señalada por padecer estigma de enfermedades mentales y por escuchar voces que continuaban siendo penosas para mi. Las medicaciones psiquiátricas no hacían que las voces se fueran, sin embargo, había momentos en que yo estaba tan drogada que no me importaba nada, incluyendo lo que aquellas voces tenían que decir. Los terapeutas mostraron poco interés en mi problema de oír voces. En efecto, durante los 17 años que yo fui marcada y tratada como esquizofrenica mis terapeutas llamaban mis experiencias, de escuchar voces "alucinaciones auditivas." Ellos parecían ver mi experiencia de escuchar voces como nada más que la falta de fluctuación en transmisores de nervios en mi cerebro. En conclusión, ellos vieron mi "alucinaciones auditivas" como consecuencia de alguna especie de "decaída en la transmisión del nervio."
Esta actitud de ignorar a personas que escuchan voces es bastante habitual en las profesiones dedicadas a ayudar. Por ejemplo, cuando yo consulto a programas que proveen servicios para personas quienes escuchan voces que son inquietantes, encuentro curioso que el personal conoce muy poco a cerca de las experiencias de estos individuos. Encuentro sorprendente que personal psiquiátrico sepa tan poco acerca de este tema de oír voces. Por ejemplo, recientemente consulte con empleados que trabajan en un programa residencial con un hombre que escucha voces por aproximadamente el 80 por ciento de las horas en que él camina. Este hombre ha estado escuchando estas voces por mas de 10 años de tratamiento. Aún así si tu examinas su seguimiento médico todo lo que dice es: "Tiene alucinaciones auditivas que a veces le ordenan a él a herirse él mismo." ¿Nadie ha explorado aún la experiencia de oír voces con este individuo nadie del personal ha pensado en examinar si las voces son femeninas o masculinas o si hablan ingles? ¿Como son deprimentes, son voces que podrían ayudar? ¿Cómo entiendes la existencia de estas voces? ¿Son una o mucha voces? ¿Cuándo aparecen estas voces y cuándo no aparecen? ¿Tienes tú algún poder personal en relación con estas voces, te puedes comunicar con ellas, puedes razonar o concordar con ellas? ¿Puedes tú no prestarle atención y envolverte en otras actividades? ¿ Puedes decirles que hablas con ellas más tarde en la noche? etc.
Verdaderamente, oír voces parece ser un estigma, no sólo en la cultura del Gran Oeste, sino también en la comunidad de salud mental. Parece que como un regla general, la mayoría del personal de salud mental siente que es tabú investigar en la experiencias de las personas que trabajan con ellos de escuchar voces. Por supuesto, ese estigma y tabú solo servirá para un futuro aislamiento aquellos de nosotros quienes oímos voces que son inquietantes.
A través de algunos recursos y emisoras de radio los oyentes de voces están empezando a dejar saber al mundo que no todas las experiencia de escuchar voces son patológicas o indicativas de enfermedades mentales. Escuchar voces no significa automáticamente que tú estás "enfermo." Sin embargo, claramente hay experiencias de voces que pueden ser bien angustiantes y pueden interferir en nuestra vidas y la habilidad para trabajar, hacer amigos, alcanzar nuestra metas personales, etc. Los escuchadores de voces están empezando a aprender unos de otros cómo lidiar creativamente o eliminar esas voces. Algunas estrategias que puedes usar para ayudarte a ti mismo son:
- No te aísles: encuentra gente con quien tú puedas hablar acerca de estas experiencia de voces. Puedes hasta tratar de empezar una red de Escuchando Voces en tu área!
- Algunas personas han encontrado particularmente de mucha ayuda el hablar en primera persona (yo) por ejemplo, si una voz empieza a decirme que yo soy una prostituta, no valgo nada, no soy buena, etc. yo puedo decir en voz alta: "Ahora mismo me siento que no valgo nada, siento que no soy buena, me siento que soy una prostituta," etc. Esto es bien diferente que decir "las voces dicen que yo no soy buena, una prostituta, no tengo valor," etc. Con esta táctica yo digo; que yo estoy oyendo y lo poseo, como mi pensamiento y cuando yo hago esto las voces no tienen que estar recordándomelo y se tranquilizan.
- Algunas personas han encontrado de ayuda el mantener un registro del tiempo, lugar, día y que estaban ellos haciendo justo antes de estas voces empezar. Manteniendo un registro por varias semanas, tú puedes empezar a ver un patrón. Por ejemplo, tú puedes empezar a notar que tus voces empiezan después de las visitas de tu familia, después de haber estado en bullicios de gente, justo antes de trabajar, solo cuando usas alcohol, etc. A la vez tu notes el patrón, tú puedes evitar esas situaciones y paulatinamente eliminar las voces relacionadas con esas situaciones.
- Estudios han descubierto que para algunas personas usar una radio portátil y escuchando su música favorita puede ayudar a disminuir la intensidad de voces. Es interesante que no es el alto volumen que hace que las voces se "apacigüen", parece importante que tu atención tuya enfoque la música que te gusta de este modo, si realmente te gusta "Metallica,"pero solo tienes al concierto de "Brahms" para oír en tu radio portátil, no importante cuán alto lo oigas, esto probablemente no disminuirá tus voces. Así es que asegúrate que estás escuchando música que capte tu atención y que verdaderamente te gusta!
- No olvides qué factores físicos pueden afectar en las experiencias de escuchar voces. Por ejemplo, algunas persona encuentran que ellos oyen voces que son particularmente molestas cuando tienen fiebre o antes de la menstruación. Otros encuentran que oyen voces peores después de haber usado alcohol, drogas de la calle o sin receta médica, las cuales contienen cafeína, azúcar, antistaminicos (medicinas para lo gripe que pueden causar mareos, por ejemplo Contact, Drixoral), etc. Conociendo las reacciones de tu cuerpo para la fiebre, PMS, drogas sin receta médica, drogas de la calle y otras condición físicas pueden ayudarte para ambas predicciones cuando voces pueden ser más molestos y ayudarte eliminas estos factores o al menos estar disponible para predecir cuando las voces van a ser más molestos. Por instante, tu puedes decir: "cada vez antes de mi menstruación mis voces empeoran así es que yo sé que esto solo durará algunos días, asi es que buscará ayuda de mis amigos cada mes durante estos días." Hay muchas, muchas otras técnicas de ayuda para ayudar a controlar o eliminar voces deprimentes. Sin embargo, tu has encontrado algunas cosas que han trabajo para ti. Si es así, por favor, escríbeme y déjame saber qué trabaja para ti.
- Yo me mantendré publicando ideas propias según las reciba. Sólo tienes que escribir tus ideas a:
Carmen Amill, National Empowerment Center, 599 Canal Street, Lawrence, MA 01840, Fax (978) 681-6426
miércoles, 20 de noviembre de 2013
Encontré inspiración para la recuperación
Imposible atravesar la vida ...
sin que un trabajo salga mal hecho,
sin que una amistad cause decepción,
sin padecer algún quebranto de salud,
sin que un amor nos abandone, [...]
Imposible atravesar la vida ...
sin que un trabajo salga mal hecho,
sin que una amistad cause decepción,
sin padecer algún quebranto de salud,
sin que un amor nos abandone,
sin que nadie de la familia fallezca,
sin equivocarse en un negocio.
Ese es el costo de vivir.
Sin embargo lo importante no es lo que suceda,
sino, cómo se reacciona.
Si te pones a coleccionar heridas eternamente sangrantes,
vivirás como un pájaro herido incapaz de volver a volar.
Uno crece cuando acepta la realidad y tiene aplomo de vivirla.
Cuando acepta su destino,
pero tiene la voluntad de trabajar para cambiarlo.
Uno crece asimilando lo que deja por detrás,
construyendo lo que tiene por delante
y proyectando lo que puede ser el porvenir.
Crece cuando supera, se valora y sabe dar frutos.
Uno crece cuando abre camino dejando huellas, asimila experiencias...
¡Y siembra raíces!
Uno crece cuando se impone metas,
sin importarle comentarios negativos, ni prejuicios,
cuando da ejemplos sin importarle burlas, ni desdenes, cuando cumple con su labor.
Uno crece cuando enfrenta el invierno aunque pierda las hojas,
recoge flores aunque tengan espinas
y marca camino aunque se levante el polvo.
Uno crece cuando se es capaz de afianzarse con residuos de ilusiones,
capaz de perfumarse con residuos de flores...
¡Y de encenderse con residuos de amor!
Uno crece ayudando a sus semejantes,
conociéndose a sí mismo
y dándole a la vida más de lo que recibe.
Uno crece cuando se planta para no retroceder...
Cuando se defiende como águila para no dejar de volar...
Cuando se clava como ancla y se ilumina como estrella.
Entonces...
Uno Crece
sin que un trabajo salga mal hecho,
sin que una amistad cause decepción,
sin padecer algún quebranto de salud,
sin que un amor nos abandone, [...]
Imposible atravesar la vida ...
sin que un trabajo salga mal hecho,
sin que una amistad cause decepción,
sin padecer algún quebranto de salud,
sin que un amor nos abandone,
sin que nadie de la familia fallezca,
sin equivocarse en un negocio.
Ese es el costo de vivir.
Sin embargo lo importante no es lo que suceda,
sino, cómo se reacciona.
Si te pones a coleccionar heridas eternamente sangrantes,
vivirás como un pájaro herido incapaz de volver a volar.
Uno crece cuando acepta la realidad y tiene aplomo de vivirla.
Cuando acepta su destino,
pero tiene la voluntad de trabajar para cambiarlo.
Uno crece asimilando lo que deja por detrás,
construyendo lo que tiene por delante
y proyectando lo que puede ser el porvenir.
Crece cuando supera, se valora y sabe dar frutos.
Uno crece cuando abre camino dejando huellas, asimila experiencias...
¡Y siembra raíces!
Uno crece cuando se impone metas,
sin importarle comentarios negativos, ni prejuicios,
cuando da ejemplos sin importarle burlas, ni desdenes, cuando cumple con su labor.
Uno crece cuando enfrenta el invierno aunque pierda las hojas,
recoge flores aunque tengan espinas
y marca camino aunque se levante el polvo.
Uno crece cuando se es capaz de afianzarse con residuos de ilusiones,
capaz de perfumarse con residuos de flores...
¡Y de encenderse con residuos de amor!
Uno crece ayudando a sus semejantes,
conociéndose a sí mismo
y dándole a la vida más de lo que recibe.
Uno crece cuando se planta para no retroceder...
Cuando se defiende como águila para no dejar de volar...
Cuando se clava como ancla y se ilumina como estrella.
Entonces...
Uno Crece
domingo, 17 de noviembre de 2013
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